Nacimiento del reloj de pulsera impermeable y los relojes de buceo
¿Son los relojes realmente resistentes al agua tal como promete el fabricante? ¿Qué significa realmente la resistencia al agua?
En 1927, Mercedes Gleitze cruzó el canal de la Mancha desde Calais hasta Dover. Durante la travesía, llevaba un Rolex equipado con un fondo de caja y una corona enroscados para ofrecer la mayor resistencia posible al agua. A raíz de esto, recibió el nombre de Oyster (ostra). El cruce del canal fue así la prueba pública y, al mismo tiempo, la publicidad oficial de la calidad de un reloj que parecía desafiar a todos los elementos.
Relojes de buceo
La caja Oyster fue optimizada posteriormente y sentó las bases para el desarrollo de Relojes de buceo , que conquistaron el mercado a partir de 1953. Estas ya eran resistentes al agua hasta 100 metros, una cifra que incluso se duplicó en muy poco tiempo. En el desarrollo de los relojes resistentes al agua participaron de forma decisiva buceadores de élite, investigadores y el ejército, quienes pudieron ayudar a los desarrolladores gracias a sus exigencias y experiencias en condiciones difíciles.
Pero, ¿cómo se prueban exactamente las Resistencia al agua¿Y qué significan los distintos niveles?
Un reloj se considera generalmente estanco cuando la caja no permite la entrada ni de agua ni de polvo.
El valor de la resistencia al agua se expresa en atmósferas o metros y describe la capacidad de impedir la entrada de agua. Si un reloj es resistente al agua (water resistant) hasta 3 bar, está diseñado para el uso diario pero no, por ejemplo, para el buceo, aunque soporta salpicaduras.
Si un reloj es resistente al agua hasta 5 o 10 bares, se puede usar sin problemas para ducharse o nadar. Si se practica snorkel o buceo con regularidad, se recomienda un reloj deportivo o de buceo con una resistencia de 10 o 20 bares. La mayoría de los relojes deportivos son resistentes al agua hasta 10 bares, lo que equivale aproximadamente a 100 metros, y pueden utilizarse para fines deportivos, recreativos o incluso profesionales.
Cuidado
El cuidado es especialmente importante. Las partes externas del reloj, que están expuestas y se utilizan con frecuencia, están sujetas al desgaste. Esto incluye la corona de remontuar y la junta de estanqueidad, lo que significa que es difícil garantizar siempre una impermeabilidad absoluta.
Por lo tanto, la hermeticidad de un reloj debe comprobarse periódicamente con equipos especiales. También es recomendable sustituir la junta de estanqueidad cada año. Además, el reloj debe enjuagarse con agua dulce después de nadar en agua salada para evitar una mayor corrosión.
Muchos conocen también el fenómeno de la formación de condensación en el interior del reloj. Esto ocurre tras cambios extremos de temperatura, por ejemplo, al saltar directamente al agua fría después de tomar el sol, y debe eliminarse lo antes posible.