Seiko QXM379S con melodía
Nuestro reloj de la semana es un reloj de salón muy especial. Se trata de un reloj de pared Seiko, el Seiko QXM379S. Lo que lo hace tan especial es que, aunque no es un regulador ni un reloj de péndulo, puede reproducir melodías. La esfera, con sus numerosas y detalladas decoraciones, también es muy especial y está elaborada con esmero. ¡Descubra más sobre este reloj ahora!
¿Qué puede hacer el Seiko QXM379S?
Este clásico reloj de pared muestra la hora y los minutos. Además, cuenta con un sensor de luz y un control de volumen para la reproducción de melodías cada hora. A la hora en punto, suena una melodía y el pequeño péndulo giratorio se mueve. Lo especial de este reloj es que se puede elegir entre 18 melodías HiFi: Primavera de Las Cuatro Estaciones, Canon, Eine Kleine Nachtmusik, Sinfonía n.º 6 'Pastoral', Mañana de Peer Gynt, La Traviata 'Brindis', Amazing Grace, Los Planetas 'Júpiter', El Cascanueces: Vals de las Flores, Salut d'amour, Cuadros de una Exposición 'Promenade', Danza de los Juncos; Deck the Halls, O Tannenbaum, We Wish You A Merry Christmas, Joy To The World, Silent Night, Jingle Bells.
¡Increíble! ¡Qué versátil! Aquí hay una melodía adecuada para cada ocasión.
¿Cómo es el Seiko QXM379S?
El reloj de pared redondo de aspecto antiguo tiene una carcasa de plástico plateado, con un botón en la parte inferior para demostrar las melodías. La esfera azul grisácea es tridimensional y presenta numerosas decoraciones diferentes. En ella se encuentran muchas estrellas y casas plateadas. Algunas estrellas están adornadas con cristales Swarovski rojos y azules. En el centro, los números arábigos negros se encuentran sobre plaquitas blancas, todas ellas también tridimensionales, que giran a la hora en punto y cambian su disposición durante unos segundos. El pequeño péndulo giratorio en el centro está elaborado con detalle y se encuentra ligeramente en el interior del reloj. También incorpora pequeños cristales Swarovski de brillo azul. Un reloj vintage muy elaborado, que sin duda es cuestión de gustos, pero que ha sido diseñado con mucho cariño.